PENSAMIENTO CONSCIENTE

RIMG0007
Probablemente, mientras realizabas una exploración por la página web de la Fundación (www.fundpcasacasero.org) te hayas tropezado con el término Pensamiento Consciente; y puede, que hayas pensado ¿qué quieren decir con esto?, ¿qué significa?, ¿se tratará de un pensamiento filosófico que ni los propios filósofos entienden?…

Por este motivo y como aclaración al término, hemos reservado este espacio de reflexión, nada complejo, acerca del Pensamiento Consciente.

La idea del Pensamiento Consciente viene avalada por la propia idea de consciente: conversación, escritura y pensamientos propios. Al poner en práctica esta idea podremos apreciar en nosotros los resultados positivos, satisfactorios y relajante.

No le solemos dar la suficiente importancia al pensamiento, pero es este el que crea nuestra realidad. Por ejemplo, si nuestros pensamientos son de paz, de confianza, de lealtad…, estaremos influyendo en nuestro propio sistema anatómico y consecuentemente a la humanidad. En cambio, si nuestros pensamientos albergan tensión, insatisfacción, odio…, la influencia será en este otro sentido. Por esta razón, todo individuo debería tener la oportunidad de crear, prosperar y gozar en un entorno donde predominen los sentimientos positivos.

En definitiva, se trata de un estado de ánimo que tienes que desarrollar a nivel individual y personal, pero que sólo apoyándote en las personas que te rodean, ya sea la familia o la sociedad en general, lo podrás conseguir.

La idea de pensamiento consciente conlleva un nuevo estilo de vivir, de funcionar, de ver las cosas como son, de atreverse a interpretar la vida como se siente, pero siempre a través del Buen Sentir y del Pensar Positivo.

“…Mientras se esté sometido al caos de los deseos,
con sus permanentes esperanzas y temores…no será posible alcanzar un estado de felicidad o paz duradero”
Arthur Schopenhauer

El ser humano con un pensamiento consciente, haciendo de este su modo de vivir y de funcionar, logra una situación personal satisfactoria. A partir de entonces la persona funcionará al límite de su eficiencia para sí, para los suyos, y de añadido para su comunidad, creando a su alrededor con su solo esfuerzo y voluntad un círculo de convivencia, cooperación y creación de vida optima.